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Inducción del parto:
lo que tengo que saber

Entrevista a Maria Comare, comadrona
@maria_comare

Sobre Maria

En este Crecer hablamos con Maria Comare, comadrona, sobre inducción del parto. 

Hablamos sobre las diferencias entre un parto inducido y un parto espontáneo, de tus derechos, del consentimiento informado en el proceso del parto y de cómo tener una inducción positiva. 

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¿Cuál es la diferencia entre un parto espontáneo y una inducción?

Un parto espontáneo, como indica su nombre, se inicia con un proceso hormonal cuando nuestro cuerpo y bebé están preparados. Un parto inducido, por lo contrario, es iniciado artificialmente, incrementando de esta forma la probabilidad de que haya fallos. Son experiencias diferentes. 

¿Qué recomienda la OMS?

La OMS y también el Ministerio de Sanidad, estima que solo se tendrían que hacer un 10% inducciones y desafortunadamente el ratio de inducciones en nuestro país se duplica y a veces triplica. Aquí hay algo que falla.

 

Hay inducciones que son necesarias, pero hay muchas que no son necesarias. Por ejemplo, hay muchas inducciones por fechas (sobre la semana 40) o por vacaciones del equipo sanitario, por caer en fin de semana,... Éstas no son justificadas clínicamente. Sabemos que en los últimos años prácticamente no nacen bebés en fin de semana o en fiestas señaladas como Navidad. Qué raro, no? Ésto nunca debería ser, bajo ningún concepto.

 

Un embarazo normal dura entre 37 y 42 semanas. La gran mayoría de bebés (más del 90%) nacen después de la semana 40. Se produce una datación incorrecta de la gestación debido a los errores que nos dan las ecografías.

¿Cuándo sería indicado un parto inducido?

Los médicos deberían explicar o sugerir un parto inducido si hay riesgos de continuar con el embarazo de forma normal. Quizás la diabetes gestacional podría ser un caso donde la inducción sería una buena opción, aunque hay que analizar cada caso en concreto. Y siempre se deberían explicar los riesgos asociados.

BRAINS: una herramienta de toma de decisiones de hipnoparto

BRAINS es una herramienta de toma de decisiones que usamos en hipnoparto y sirve para tomar decisiones informadas durante el embarazo y parto, y en muchas otras ocasiones de nuestra vida.

 

Se trata de obtener la información relevante de cada sigla de la palabra BRAINS:

 

  • Beneficios y riesgos de inducir.

  • Riesgos y beneficios de no inducir.

  • Alternativas: ¿Qué pasa si espero 2 o 3 días más?

  • Instinto: escúchate, ¿qué quieres hacer? 

  • Nada: a veces no hacer nada le da tiempo a tu cuerpo a que continúe progresando.

  • Sonríe: se trata de trabajar junto al personal sanitario y por hacer preguntas no tenemos que pensar que tenemos objetivos diferentes.

Una vez tienes toda esta información puedes tomar una buena decisión. En ningún caso la inducción es de emergencia. Si realmente hay peligro para el bebé o la mamá, lo que se haría es una cesárea para terminar el embarazo de manera inmediata. Así si se te propone una inducción puedes usar la herramienta BRAINS para decidir. Si acabas decidiendo que la inducción es la mejor opción para ti, puedes continuar usando la herramienta durante todo el proceso para decidir si quieres el siguiente paso de la inducción o no. 

Consentimiento informado

El consentimiento normalmente se da verbal y escrito. Nadie puede obligarte a consentir ninguna intervención de ningún tipo. Si no estás segura de la razón que se da para inducir el parto, es mejor pedir una segunda opinión. A veces no coinciden en la recomendación, con lo cual cada mujer tiene que buscar su camino. 

 

Muchas veces se juega con el miedo de que le va pasar algo al bebé o la mamá. Por ejemplo, a veces se habla de que el riesgo de muerte perinatal dobla a partir de la semana ‘x’ de embarazo, pero cuando miras las cifras ves que estamos hablando de un porcentaje muy y muy bajo. Decir que el riesgo dobla hace que parezca mucho más alto de lo que es en realidad. Las mujeres deben tener información veraz y no sesgada, datos reales - y no datos relativos que no ayudan a tomar buenas decisiones. 

 

Es importante que las mamás apelen al sentido común y no dejarse llevar por profesionales que jueguen desde el punto de vista del miedo y la coacción, o su propio interés para hacer inducciones programadas para evitar festivos por ejemplo. Por otro lado, la mujer también debe asumir los riesgos de no inducir o de inducir, lo que ella decida. Lo importante es decidir con información, teniendo el tiempo que se necesite para tomar la decisión y haciendo las preguntas pertinentes cuando hagan falta.

 

En un 85% de los casos, los embarazos van a ser normales, y estadísticamente sabemos que cualquier intervención lleva a más intervenciones, por esto debemos pensar bien antes de aceptar una inducción.

¿Cómo tener una inducción positiva?

Si después de tener la información, decides a consciencia que la inducción es tu mejor camino, vamos a ver qué podemos hacer para tener una inducción positiva: 

 

  • Para empezar, el hecho de que haya sido tu propia decisión informada, y no venga desde la duda, el miedo o el “y si no lo hubiera aceptado…” - simplemente esto ya hace que la experiencia vaya a ser mucho más positiva. Por esto es básico entender la razón de la inducción, que preguntes todas las dudas que puedas tener. Entender que no es obligatorio aceptarla porque siempre hay opciones.

  • Si la mamá es una parte activa en la toma de decisiones también mejora la experiencia. Los médicos están para ayudar, y tienen un rol muy importante, igual que las comadronas; cada uno tiene su rol y hay que consensuar. En el caso de la mujer es su salud, es su cuerpo y es su bebé. 
     

  • Pensar que aunque haya una inducción o una intervención justificada y necesaria el poder sigue siendo de la mujer, el parto sigue siendo de la mujer y del bebé. La clave para afrontar un parto con inducción es tener claro que la protagonista eres tú. Los profesionales están para ayudar a la mamá, y ver si algo se desvía de la normalidad para poder resolverlo. También se tiene que ir explicando todo lo que va sucediendo en el proceso y pedir consentimiento en cada intervención. 
    La mujer debe saber que puedes decir que no, que puedes hacer preguntas, que puedes pedir tiempo, no hay que darlo por hecho. Urgencias hay pocas y normalmente hay tiempo para pensarlo, siempre habrá esos 5 minutos para tomar una decisión. 

  • Es bueno dejarse ir, fluir en el proceso. Vamos a vivirlo de manera activa. Vamos a participar utilizando igualmente todo lo que sabemos, lo que hemos leído y aprendido.
     

  • Vamos a utilizar igualmente todos nuestros recursos como por ejemplo, el movimiento y posiciones evitando estar tumbada de una forma pasiva. Puedes continuar enseñando tus preferencias de parto para que se tengan en cuenta cosas como poner luces tenues, escuchar tu música y meditaciones. Se trata de intentar estar en el ambiente que una se encuentra a gusto y vivirlo lo más cercano posible a como se había imaginado y preparado, siendo parte activa del proceso.

¿El curso de hipnoparto sirve para una inducción de parto?

Por supuesto que sí. El curso de hipnoparto te da herramientas para afrontar cualquier tipo de parto de la forma más relajada y positiva posible. Y, al contrario de lo que la gente piensa, seguramente es aun más relevante cuando las cosas no van como estaban planeadas.

 

Cuanta más información tengan las mamás mejor para tomar decisiones conscientes. Y saber cuándo algo no suena bien y cómo actuar al respeto es muy valioso. 

¡Muchas gracias Maria!

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