top of page

El parto con epidural de Clara

Parto:

Parto con walking epidural

Gestación:

Curso:

Pack digital hipnoparto

La historia de parto

Rompí bolsa con la primera contracción que sentí la madrugada del sábado al domingo. Estuve con contracciones irregulares toda la noche. Por la mañana hubo tregua y pude descansar un poco. Por la tarde decidimos ir al hospital, porque nos sentíamos más cómodos empezando a poner el antibiótico a las 18 h desde la rotura de la bolsa.

Allí me hicieron monitores: todo estaba perfecto. Fuimos a la habitación y pasé de nuevo toda la noche con muchas contracciones irregulares. La máquina TENS me ayudó muchísimo, junto con las respiraciones.

Por la mañana —ya llevaba dos noches sin dormir—, una ducha me alivió bastante y pedí un tacto para ver cómo iba: estaba de 3 cm. Aguanté un poco más y quise bajar ya a partos. Allí todo era muy intenso y yo estaba muy cansada, así que decidí ponerme una walking epidural, que fue genial: pude descansar una hora. Pero luego la intensidad volvió con más fuerza. Pedí un refuerzo y pude tolerarlas mejor.

A las seis horas del primer tacto me hicieron otro y ¡ya estaba de 10 cm! Me pusieron un poco más de refuerzo porque lo sentía todo demasiado intenso, y descansé un rato más. En ese tiempo, Emma bajó rapidísimo, y cuando me propusieron empezar a empujar, ya casi estaba.

Salió en apenas cinco minutos, con pujos dirigidos por una comadrona maravillosa que me guiaba tocándome la tripa para sentir bien cada contracción, y mi ginecóloga —con la que tengo una relación súper especial, después de acompañarnos en todo este largo y duro camino—. Fue un expulsivo precioso, íntimo, acompañada de mi pareja y mi doula. Me sentí completamente sostenida.

Emma nació, y fui yo misma quien la terminó de sacar, mientras sonaba nuestra canción favorita. Llorábamos todos los presentes. No tengo palabras.
Además solo tuve un puntito interno, perine perfecto

Muchas gracias por todo todos los recursos del curso

Clara

bottom of page