La historia de parto
Lia decidió llegar al mundo en la semana 41+2.
Por mucha prisa que yo tuviera o inquietud por saber cómo iría todo llegas a comprender que lo mejor es relajarse aunque llegue a parece difícil.
En varias ocasiones me sentí preocupada, mi primer parto fue a las 40 semanas y “pasarme dd fecha “ en este segundo me ponía nerviosa . No paraba en todo el día, caminar, CrossFit, aceites esenciales, reflexología, acupuntura … pero de nada sirvió. Lia tenía sus propios planes.
Ese día no hicimos nada en especial . Dar una vuelta con mi hija “mayor”, aprovechar el sol del domingo, encargar comida asiática… todo muy “slow life”. Y fue así cuando aquella noche, ya entrado el día 9 de febrero rompí aguas viendo una película. Fueron aguas claras, abundantes.
Curiosamente al día siguiente iba a aceptar una maniobra de Hamilton pero nada de eso pasó!
Mi marido llamó a Casa Laietania y ellas aconsejaron descansar y esperar a que vinieran las olas. Aproximadamente una hora y media después empezó todo. Olas suaves, fáciles de manejar con la respiración y la calma. Usé la app ONA de Paula para contarlas … una contracción de un minuto cada 5 minutos durante una hora! Mas exacto imposible. Avisé a mi marido y ya empezamos a movilizar a la familia, vinieron mis padres a por mi hija mayor y ahí las olas fueron más y más intensas . Todo avanzaba sin prisa pero sin pausa.
Volvimos a llamar al centro de nacimientos y me aconsejaron empezar a movilizarnos hacia allí en media hora. El camino en el coche fue cuanto menos “interesante”.
Llegamos aproximadamente a las 4:30 de la madrugada a la Casa Laietania, allí estaba Rocío y la residente de matrona transmitiendo calma y seguridad .
Comprobaron que todo estuviera bien y me aconsejaron movilidad para ver cómo evolucionaba todo. Fue ahí cuando decidí entrar en la ducha y mágicamente, al cabo de 10-15 minutos mi vocalización y mi actitud era totalmente diferente. Me movilicé guiada por mis instintos más primitivos, cuclillas, cuadrupedia … en ese momento escuché a Rocío que decía que podía ver la línea púrpura completa. A todo esto, no me hicieron ni un tacto. No fue necesario.
Entonces me propusieron pasar a la bañera, acepté. Ahí ya la cosa fue bastante en serio, sentí enseguida ganar de pujar. Me ayudó mucho que me sostuvieran con lianas. Mi marido estaba frente a mí y en 3-4 pujos nació Lia en un parto rápido y de ensueño. Cuando la vi en el agua enseguida la cogí con mis brazos y la abracé contra mi pecho.
De ahí pasé a la cama y alumbré la placenta de forma natural súper rápido. Lia estuvo unida al cordón y a la placenta aproximadamente dos horas, ese tiempo me pasó volando! Esperamos a que el cordón estuviera blanco del todo antes de cortar. Estábamos en una nube los tres.
Al cabo de unas horas mis padres trajeron a mi otra hija, que momento más emocionante y que grande ves de repente a tu “peque”. Le propusieron pintar la placenta de su hermanita y ella encantada!
Aún no ha pasado ni un mes desde que Lia está entre nosotros y nos estamos recolocando como familia. No negaré que esta siendo intenso pero precioso a la vez!
Gracias Paula por todo lo que nos aportas. Recursos, calma y mucha mucha seguridad. Espero que tengas un tercer parto tan bueno como los otros dos, no lo dudo ni un segundo.
Gracias de corazón ❤️
Noelia
