top of page

El parto en agua de Verónica

Parto:

Parto en el agua

Gestación:

39s+2d

Curso:

Libro 'Dar a luz con hipnoparto'

La historia de parto

Soy Vanesa y desde que tomamos la decisión de que queríamos ser padres tenía en mente tu perfil y el hipnoparto, aunque mi chico flipaba un poco al principio con el tema.

En cuanto me quedé embarazada me compré tu libro, y me escuché todos tus podcasts, viva la información.

Las últimas semanas me iba escuchando relatos de partos de tu podcast 'Tu mejor parto', no tenía una idea clara de lo que quería, mi idea era vivirlo, pasara lo que pasara quería una experiencia bonita.

Y en la semana 39+2 empezó mi parto:

Estaba en la cama y noté que había roto aguas, al levantarme lo confirme, 7:55 de la mañana de un domingo con mi pareja saliendo por la puerta para irse a correr, tocó cambió de planes.

Reviso que las aguas son claras, no tengo dolor así que me doy una ducha desayuno tranquilamente, terminamos de preparar las cosas para irnos al hospital y nos vamos.

A la llegada subimos a la planta de paritorios, la matrona de la parte de urgencias me pone monitores, como tenía contracciones muy ligeras e irregulares, nos dan los consentimientos informados para el proceso de inducción explicándonos los dos procesos primero el propress y pasadas las horas si el parto siguiera sin iniciarse se suministraría oxitocina.

Nos dan la opción si queremos de inducir el parto desde ese momento o esperar las 12 horas a ver si se inicia solo, antes de subir a la habitación pedí que me hiciera un tacto, para poder valorar cómo estaba el proceso. Para sorpresa de la matrona estaba de 2cm con el cuello del útero prácticamente borrado.

Nos dieron habitación y nos instalamos, sobre las 11:00 (no recuerdo la hora exacta) empiezan las contracciones, sin previos, empiezan intensas, recuerdo las respiraciones y voy contando en “cuatro respiraciones se va esta ola y me da descanso”, pero los descansos se iban acortando, paseaba por la habitación, me movía e iba transitando las olas que venían cada tres minutos.

A las 14:00 mi pareja dijo que iba a avisar a alguien que me estaba viendo ya con mucha intensidad en este proceso, cosas de primerizas, yo le dije que no llamara a nadie que iban a mirarme y seguro que no iba a estar dilatada y las contracciones iban a ser de broma y yo no estaba sabiendo gestionarlas… Mi chico no me hizo ni caso y avisó a las matronas, y ya sí que me bajaron a paritorios en silla de ruedas no era capaz de andar.

Me vuelven a poner monitores, los cuales no aguanto porque necesitaba moverme no podía estar quieta sentada, me piden permiso para un tacto y ya estaba de 6cm, mi parto iba muy rápido así que me ofrecen el paritorio con bañera, no nos habíamos planteado esa opción, en realidad no me había planteado ninguna opción, iba a vivir el momento y a tomar las decisiones con toda la información que tenía pero dependiendo de cómo me fuera sintiendo.

Así que nos vamos al paritorio de la bañera, me preparan la pelota y me acompañan a la ducha con agua calentita, el mejor momento, todas las olas debajo de ese chorro fueron muy llevaderas, cuando salí de la ducha me senté en la cama un momento antes de irme a la pelota hacer los ejercicios que ya me sabía, pero entonces mis olas cambian… quiero empujar.

Mi pareja llama a la matrona la cual me dice que haga lo que sienta que tengo que hacer si es empujar empujar, me prepara la bañera y me ayudan a meterme las 15:00 a las 16:27 nació Enrique con una experiencia brutal y sus 4,1kg.

Yo no lo recuerdo porque me metí en mi mundo parto, pero mi pareja dice que las dos matronas que nos acompañaron en todo el proceso alucinaban cuando vieron lo rápido que iba todo y como salía mi bebé.

Cuando nació nos quedamos unos minutos más en la bañera y me ayudaron a salir, alumbramos la placenta de manera dirigida con oxitocina, se quedó adherida y costó más de media hora que saliera, pero mientras hicimos piel con piel, mi pareja cortó el cordón tardío y empezamos la lactancia.

Jamás me hubiera imaginado un parto tan salvaje tan brutal, me costó días asimilar de lo que había sido capaz, es increíble como nuestros cuerpos saben lo que tienen que hacer si les dejas, solo hay que escucharse.

Mil gracias, por todos tus recursos y por toda la información que nos aportas.

Verónica.

bottom of page